11 de marzo, siempre en la memoria

Jueves, 05:30. Empieza la rutina diaria, lo de todos los días laborables, la vida normal. 06:45. Sales de casa dirección el metro. Te cruzas con las mismas personas de siempre, escuchas el silencio de una  ciudad aún dormida, los mismos aromas de la gran ciudad fe siempre. 07:00. Entras en el metro y como todos los días, nos encontramos los mismos de siempre. El de las toses, la de los tacones de paso pausado y perfume frutal, el del maletín con ruedas, etc. El sonido de los bostezos de la gran mayoría, no suena ningún móvil habíamos perdido la cobertura al entrar. En si, el silencio de siempre de la rutina diaria. 45 minutos de trayecto, donde unas personas fueron bajando y otras fueron subiendo. El silencio seguía entre nosotros, como era lo normal. Llegada a la estación de destino donde nos bajamos decenas de personas, las mismas de siempre. Pero hasta ese momento de caminar del vagón a la salida dejó de ser lo normal. Cuanto más te acercabas  a las puertas los móviles fueron recuperando la cobertura, y la primera señal que algo estaba pasando fue que el silencio habitual se rompió con el sonido de una gran cantidad de teléfonos móviles. En ese momento Madrid, cambiaría para siempre. Ya nunca sería igual, estaba siendo brutalmente atacada.

Recuerdo que según íbamos contestando las llamadas todos decíamos casi las mismas frases, «sí, estoy bien”. «¿Por qué?» «¿Qué?» «¿Dónde?» También recuerdo las sirenas nada mas cruzar las puertas y empezar a subir las escaleras, unas sirenas que se convirtieron en la macabra banda sonora del día, es imposible de olvidar. Ir caminando por la calle y escuchar pasar sirena tras sirena, oír los murmullos de incredulidad de la gente, incluso, de los que iban solos. A esa hora, 08:15. No se sabía casi nada, la información era contradictoria y confusa. Solo se sabía que habían estallado varias bombas en trenes pero ni si quiera estaba muy claro donde, ni cuantas. La mañana se hizo eterna solo se escuchaba la radio o se veía la televisión. Las cifras subían sin parar, 18 muertos y más de cien heridos… 36 muertos y más de 250 heridos… 57 muertos y más de 450 heridos… un goteo incesante de víctimas. El sonido de las sirenas se seguía escuchando por la ciudad, una melodía de dolor que se oía de fondo, el sonido del lamento de una ciudad gravemente herida. 82 muertos y más de 650 heridos…

Y empezó el mayor esperpento político que se viera hasta ese día, un espectáculo vergonzoso de ciertos politicuchos de la izquierda liderados por un individuo que empezaba a demostrar su oportunista y sectaria cara, el nefasto Zapatero, el trepa más incompetente que había. Este individuo que aprovechó la sangre de los muertos para su causa, este personaje que aprovechó el dolor de los heridos para acusar y hasta llamar asesinos a sus rivales políticos, este ser que aprovechó el lamento de una ciudad para mentir y falsear todo lo que podía. Un PSOE, que hizo lo que nunca se había visto en otro país en una situación similar, ponerse en contra del gobierno y crispar con falsedades a la sociedad. Y mientras tanto, 158 muertos y más de 1400 heridos… ya era el mayor atentado terrorista de Europa.

También hay que decir que el PP no supo reaccionar ante ningún ataque viéndose paralizado ante todo, el atentado, el ataque de la izquierda, etc., simplemente estaba ahí dando datos contradictorios, siendo superado por los vergonzosos ataques de sus rivales. Petrificados ante las acusaciones de asesinos, observando como la escoria de este país aprovechaba la situación y el miedo de la gente para montar absurdas y humillantes manifestaciones. Manifestaciones que nunca fueron contra los terroristas, siempre fueron dirigidas contra el gobierno como si ellos hubieran puesto las bombas. Demostrando con eso lo fácil que es manipular a gran parte de los españoles, personas de mentalidad frágil, la masa borreguil de ahora. Los despojos de un país, los ahora conocidos podemitas. Mientras tanto, 191 muertos y más de 1700 heridos… una masacre.

Al final fueron 193 muertos y más de 1850 heridos, y muchas versiones de lo sucedido. Tantas versiones y ninguna suena a verdad. Después de 17 años nadie dice lo que de verdad fue. Preguntas que quedan flotando en el aire y que nadie quiere contestar.

¿Quién organizó la masacre?

¿Por qué se destruyeron las pruebas tan rápido?

¿Por qué se les hizo caso a dos supuestas testigos que según sus testimonios, al parecer estaban en varios sitios a la vez?

¿Cómo es que los carteles que se utilizaron contra el PP tardan en hacerse cuatro días, y a las 36h después de la matanza ya estaban en Génova?

Pero lo que sí es verdad y quizá la única en todo esto, es que fuimos atacados y una buena parte de la política española salió beneficiada con el ataque. Dejad de mentir y contad la verdad, ¿qué coño pasó? Ya que esto suena a que fue un golpe de estado en toda regla.

Luis Barros

Acerca de Luis Barros

Director de Contenidos y Comunicación de InfoHispania. Moldeo mis palabras para aportar el filo de mi opinión. 

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